De su tiempo de niñez, vale destacar su gran gusto por dibujar y jugar con transformers, cuya colección hoy supera las 300 figuritas de acción. A los trece años descubre la pintura Acrílica en la Corporación Claudio Arrau, técnica con la cual no para de pintar durante toda su etapa escolar generando ingenuas pero expresivas obras plásticas.

En 1998, entra a estudiar Bellas Artes y posteriormente Diseño Gráfico en la Facultad de Artes de la Universidad ARCIS. En ese mismo periodo e impulsado por la autogestión comienza con sus primeras exposiciones bajo el alero del Museo Nacional Benjamín Vicuña Mackenna, desde 1998 hasta 2001 este espacio permitió que surgieran los proyectos “El Color de la Piel”, “Cenizas de lo Etéreo” y “Lilith”.

Como el amor al Arte es sin fin de lucro y no se puede vivir del amor, en el 2006 empieza a dedicarse a lo segundo más noble: la educación. Se inscribe en el Magíster de Informática Educativa impartido por la Universidad de la Frontera y decide dedicarse profesionalmente al desarrollo de software educativo. 

En la actualidad se desempeña como diseñador gráfico y desarrollador multimedia, integrando el equipo de Informática Educativa del Centro Felix Klein de la Universidad de Santiago de Chile. Realiza funciones en el diseño, ilustración y animación de recursos educativos digitales para el Ministerio de Educación de Chile. También se encuentra desarrollando su primera novela gráfica de ciencia ficción “Son of the Demon” y realiza clases de cómics con la ayuda de sus mejores amigos.

Exposición “Peces”, Junio-Julio 2013, Biblioteca de Santiago.

El arte es un medio de comunicación con el cual podemos expresar sentimientos, emociones y sensaciones, ¿pero qué sucede cuando nosotros mismos nos negamos al impulso de crear? 

Esta muestra representa 11 años de silencio desde su última exposición “Lilith”, una reconciliación con el arte empleando una metáfora muy especial: los “Peces”. Esta colección de óleos, acrílicos, dibujos, acuarelas, collages, origamis, tinta china, multimedia, cómic, esculturas y muchas técnicas de ilustración más, fue concebida durante todo un año de arduo trabajo y devoción, experimentando con una variedad de materialidades que permitiesen graficar la diversidad de nuestra flora y fauna marina.

La temática fue escogida sabiendo que, cabalísticamente, el elemento agua simboliza la sanación y elevación de nuestras conciencias. Bajo esta premisa más de 60 obras nos invitan a dejarnos arrastrar por esta corriente pictórica. Somos dependientes del medio acuático, todos debemos tomar conciencia de que nuestras acciones pueden incidir de manera positiva o negativa sobre el entorno natural, esta exposición nos invita a reflexionar sobre ello.